Cobertura y financiamiento: Servicios Estatales de Salud (SESA) – CIEP
De 2015 a 2019, el presupuesto total para los Servicios Estatales de Salud (SESA) se contrajo en 5.5%. aquí Esta caída se dio como resultado de un aumento de 19.1% en las fuentes estatales y una caída de 10.1% de lo recursos federales. El presupuesto refleja la falta de inversión del sector salud a nivel federal, y las necesidades crecientes que los estados podrían estar identificando. Sin embargo, el aumento en la inversión estatal no es generalizada, 23 entidades federativas destinan, en términos per cápita, menos de lo que reciben por el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA). Para avanzar en términos de cobertura universal, los SESA requieren, al menos, lo equivalente a 1.1% de PIB nacional lo que conlleva a una discusión del esquema de co-financiamiento: federal, estatal e individual. Las cifras de capacidad física, humana, y las desigualdades de recursos disponibles para la atención de la población sin afiliación a instituciones de seguridad social hacen urgente el aumento de recursos destinados a este grupo de la población. El sistema público de salud en México está fragmentado. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) cubren a jubilados, trabajadores y sus familiares con financiamiento a través de las Cuotas de Seguridad Social (CSS) (CIEP 2021). De 2004 a 2019, el Seguro Popular (SP) dio atención a una parte de la población sin afiliación a las Instituciones de Seguridad Social (ISS). Desde 2020, el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI) busca cubrir al total de esta población. A partir de abril de 2022, este objetivo se traslada al programa IMSS-Bienestar (IMSS 2022b).